[🧩] La historia de casi enfermarme el primer día de vuelta al gimnasio de boxeo
✨ Resumen de Gemini 2.5 Pro
Después de mucho tiempo pasé por el gimnasio de boxeo y por fin levanté la pausa que había mantenido durante varias semanas. “¡Oh, socio, cuánto tiempo! ¡Bienvenido!” resonó la voz potente de bienvenida del director.
- Original: http://blog.naver.com/hyeogikarp/223895261157
- Publicado en Naver: 2025/06/11 04:44 KST
- Categoría original: Vida diaria
Original
Después de mucho tiempo pasé por el gimnasio de boxeo y por fin levanté la pausa que había mantenido durante varias semanas.
“¡Oh, socio, cuánto tiempo! ¡Bienvenido!” resonó la voz potente de bienvenida del director.
Tanto el director como el entrenador me recibieron con mucha más alegría de la que esperaba, y aunque debían de estar ocupados, mostraron interés por mí y me preguntaron cómo estaba, así que el ánimo se me levantó solo.
Después de terminar felizmente el rato de charla, apenas acababa de empezar los estiramientos y estaba calentando más o menos durante 1R cuando…
“¡Oh, socio, cuánto tiempo! ¡Bienvenido!” volvió a resonar la voz potente de bienvenida del director.
¿Eh? Por lo que oí, parece que ese socio también volvía después de varias semanas, igual que yo.
jajaja ah… compañeros de infortunio.
En fin, empezó el ejercicio. Quizá porque hacía demasiado tiempo, con solo 2R de step box / 2R de cuerda ya estaba sin aliento hasta la garganta.
Caí en la mentira untuosa del director/entrenador, “Como hace tiempo que no viene, no se esfuerce demasiado~”, y estaba pensando que haría solo 2R de shadow boxing como último ejercicio y me iría a casa. Entonces… de pronto llegó una propuesta.
“Como los dos llevan tiempo sin venir y seguramente se les ha olvidado bastante la postura, les voy a enseñar juntos jab y parry. Suban al ring como pareja y hagamos solo 4R de práctica de jab/parry.”
¿Cómo?!
S… sí
En un instante repasé el jab / body jab y aprendí parry como algo nuevo.
¡Habilidad adquirida!
Al subir al ring, me dijeron que me pusiera unos guantes negros.
Oh… pesan bastante.
La forma de practicar sparring era sencilla.
-
Para el jab, con el puño pegado a la cara, retroceder, levantar un poco la mano izquierda y desviarlo suavemente.
-
Para el body jab, con el puño pegado a la cara, retroceder, bajar un poco la mano izquierda y desviarlo suavemente.
-
El atacante siempre busca los huecos del rival con pasos y patrones de ataque variados.
-
El defensor siempre mantiene la distancia tomando como referencia al atacante y deja pasar el ataque del rival.
¡Start!
La primera ronda de ataque fue del compañero con quien antes había sentido esa camaradería de sufrimiento. Quizá porque era zurdo, en realidad se me hacía más fácil parar. Como el ataque tocaba mi mano izquierda apenas entraba, incluso si solo hacía el gesto de levantar la mano mientras retrocedía, sentía que lo bloqueaba enseguida.
Pero 1R son tres minutos completos… Aunque solo estuve haciendo parry durante unos dos minutos, quizá por el peso considerable de los guantes negros, los hombros y las manos empezaron a ponerse rígidos y a doler.
2R. Otra vez atacaba yo.
Tal vez porque no dejaba de oír al entrenador darle feedback a mi compañero para que no atacara solo con patrones tan monótonos, me entró un poco de pique.
Voy a mostrarle los ataques a contratiempo y el juego de pies vistoso de alguien con 20 años de experiencia en juegos de ritmo.
Ataqué a mi compañero con tiempos marcados, contratiempos, ritmos urgentes, ritmos cortos, contra…trarritmos y demás, y se quedó un poco desconcertado jajaja. Al entrenador se le escapó una exclamación satisfecha. ¡Eso es, socio! ¡Meta variación en el ritmo así! ¡Pise grande! ¡Eso!
Sonrisita, sonrisita.
¿Mi diversión también le llegó a mi compañero? Él también se adaptó enseguida y empezó a sonreír. Los dos poníamos cara de estar muriéndonos porque hasta levantar bien las manos costaba, pero aun así vi la sonrisa tenue de mi compañero. Aquello era una expresión de disfrute puro. Probablemente mi cara también estaba llena de esa expresión.
En 3R/4R volvimos a turnarnos ataque/defensa con el “body jab”.
Cuando terminamos así, sin darme cuenta había florecido entre mi compañero y yo algo parecido a una amistad pegajosa(?) intercambiada a puñetazos. Sin que nadie empezara primero, nos elogiamos mutuamente, compartimos cómo/tras cuánto tiempo/por qué habíamos vuelto al gimnasio de boxeo, y nos hicimos cercanos enseguida. Con la promesa de que ojalá pudiéramos volver a vernos al día siguiente a las 7 p.m.
Después hice solo 1R más de shadow boxing por mi cuenta, como una especie de vuelta a la calma, y cerré inmediatamente.
Qué divertido…! Fue durísimo, pero demasiado divertido.
Y como era de esperar, hacerlo acompañado en vez de solo lo hizo el doble de duro y el doble de divertido.
Pero ahora que lo pienso, claramente… creo que antes había oído algo como “Como hace tiempo que no viene, no se esfuerce demasiado~”.
Bueno, seguro que fue una alucinación auditiva. Si no tenían intención de hacerme esforzarme de más, no me habrían puesto a hacer sparring… ¿verdad… entrenador?
Vi al demonio dentro de aquella sonrisa del entrenador. Pero con un toque de ternura.
“¡Socio, hoy trabajó muy bien! ¡Nos vemos otra vez!”
Al llegar a casa me sentía hecho polvo.
¿Dolor corporal…? Creo que me está empezando un poco jajaja
Con la excusa del dolor corporal + la excusa del culto del miércoles, ¿mañana puedo faltar?!
Se me levantó un pensamiento impropio por un momento, pero bueno, no pasará eso.
… Probablemente.
¿Verdad, Hyuk?

Deja un comentario